Poema semanal de Joaquín Marta Sosa

Joaquín Marta Sosa

EL PARAGUAS SOLITARIO

In memoriam, José Luis López de Lacalle. Incluido en el poemario Las manos del tiempo (Bartleby Editores, 2001)

Desde lejos hay una rosa enorme, caída, 
Y algo extraña,
Pero de cerca se entiende que venga confundida
Con una copa abandonada
Todavía húmeda de vino
Que está recién vacía.

A su lado
Y apartando de los ojos aquella fina lluvia,
Es inevitable que te asombre
Ese paraguas rojo, abierto
Coronando el silencio de esta mañana
Y que a sus pies medite una mortaja, un hombre en cruz
Con su cara golpeada por la acera
Donde diluido por el agua
El trozo de su sangre
Se va desvaneciendo entre la vida.

Nada más,
Un muerto solitario como todos
Y plazas que se pueblan a las doce.

El paraguas rojo, inerme,
Lejos para siempre de la mano,
Inmóvil,
Abierto contra el cielo,
Y arrodillado sin el rezo
Ante el mortal asesinado.

Perplejo en tal ceguera de campanas
Inútil ya para esos dedos
Sólo acariciados en el frío,
Que ya no abren la prensa
Ni cobijan cigarrillos
Ni acercan de nuevo el café a la boca muda,
Solitarios como una opaca madrugada.

El asesinado es acogido,
Para él se abre un regazo en su paraguas
Los llantos que le quieren y no escucha,
Que le siguen
Hasta la somera eternidad,
Aquélla donde estamos solos para siempre
Como la sabana y su blanco
Derrumbado en esta acera.

El paraguas ya no está,
Coronas de flores, velas,
Pasos que se callan,
Ocupan su lugar.

Las flores se van haciendo mustias,
Morirán
No así el paraguas
Que puede ser para otros ojos
Copa y vino:

Al asesinato
La vida siempre se le escapa.