Entrevista a José Luis Rebordinos

Director del Festival de Cine de San Sebastián

Recién iniciada la 71ª edición del Festival de Cine de San Sebastián, conversamos con José Luis Rebordinos, su director desde hace más de una década. Hablamos sobre su trayectoria, labores y afición, siempre vinculadas al séptimo arte. Luces, cámara, ¡acción!

Itziar Fernández— Desde 2011 dirige el Festival Internacional de Cine de San Sebastián. ¿Cuáles han sido los cambios más reseñables a lo largo de estos años?

José Luis Rebordinos— Probablemente, en los años que llevo como director, dos han sido los cambios más importantes que se han producido: por un lado, nuestra apuesta por la Industria (hemos triplicado el número de acreditados de industria, llegando a más de 2.000 en 2022) y, por otro lado, el habernos convertido en un Festival de todo el año, participando en una Escuela de Cine, en una residencia de desarrollo de proyectos y en una programación compartida con otras instituciones, entre otras novedades.

I. F.— El Festival de San Sebastián se encuentra entre los más valorados y reconocidos junto a otros como el de Cannes o el de Venecia. ¿Qué es lo que le hace destacar frente al resto?

J. L. R.— Tal vez es que somos un Festival suficientemente grande para ser interesante para la industria cinematográfica, pero suficientemente pequeño para que sea fácil trabajar en él y que permite mantener un contacto humano sin dificultad. Nos gusta decir que somos el más pequeño entre los grandes festivales.

Por otro lado, somos un Festival de público, que llena las salas de proyección. Esto es común solo a muy pocos festivales.

 I. F.— ¿Cuál es la tendencia o las acciones de mejora que se prevén para las ediciones futuras?

J. L. R.— Cada año evaluamos cómo ha sido la edición y cuál es el estado de la industria cinematográfica. Entonces nos plantearemos posibles cambios o mejoras.

I. F.— No duda en posicionarse frente a los múltiples debates que, de manera inevitable, surgen cada año. ¿Pasa factura?

J. L. R.— Creo que para el Festival ha sido bueno que dejemos clara la defensa por nuestra parte de los derechos humanos, ya sea defendiendo el derecho a la presunción de inocencia o apoyando a las mujeres argentinas a favor de una ley del aborto justa. También preocupándonos por la política de género y por la Sostenibilidad.

A título personal, todas las polémicas desgastan y agotan.

I. F.— Recordando parte de su trayectoria inicial, ¿echa en falta, de algún modo, los modales o fórmulas de —por ejemplo— la Semana de Cine Fantástico y de Terror?

J. L. R.— Claro que echo en falta la libertad con la que organizábamos y disfrutábamos la Semana de Cine Fantástico y de Terror. Hoy no sería posible.

El Festival de septiembre supone cada año un reto profesional muy interesante, pero obliga a asumir muchas servidumbres.

I. F.— Tienden a concentrarse las atenciones en el Zinemaldia, pero el resto del año la actividad y apuesta en torno al cine en San Sebastián es más que considerable…

J. L. R.—  San Sebastián es una ciudad maravillosa para la gente a la que le gusta el cine, entre la que me cuento. No sólo el Festival, sino todo lo que organiza DONOSTIA KULTURA es un lujo para una ciudad tan pequeña. También tenemos mucha suerte con la empresa privada SADE, en cuya programación se nota mucho amor al cine.

I. F.— Muchas gracias por atendernos, José Luis.

J. L. R.— ¡A vosotros!