Lunes evocador

-Cortesía del autor. Publicado el 12/12/22 en el Diario Vasco-

Begoña Ameztoy
Escritora

Imagen: Juan Gabriel Vich

Hay días que te levantas con una energía tan bestial que podrías dar la vuelta al mundo. Pero te conformas con dar la vuelta a la tortilla. A la tortilla de patatas, quiero decir, sin metáforas ni leches. Esta mañana, como los pensamientos van y vienen a su bola, una cosa me ha llevado a la otra y he recordado una frase de Borges que le escuché a Raúl Guerra en uno de aquellos míticos cenáculos de Kantil, cuando yo jugaba a ser intelectual y ellos me aceptaban porque eran feministas sin saberlo y les hacia gracia mi osadía. Hoy, con trece libros publicados y siendo una intelectual de pro, he pensado ¡qué coño! voy a comentar en mi columna la eterna enemistad de Borges y Sabato. Por cierto, una baja pasión muy común entre los eruditos.

Ahí va la frase borgiana: «Ten cuidado en elegir a tus enemigos, porque puedes acabar pareciéndote a ellos». Es muy buena, tío. Borges era de ‘imputs’ y Sabato, de profundidades. Yo entonces mantenía con Sabato una deltrante relación epistolar (qua guardo y atesoro) en la que me hablaba de Borges. Hace unos días, en el funeral de Raúl, evoqué la lejana época de Kantil. Raúl Guerra vivirá en nuestra memoria como el tipo inteligente acogedor que fue. Gran persona y gran escritor. Muy reconocido. Más fuera que dentro. Como él mismo dijo en este DV hace 30 años: «La cultura oficial no reconoce el castellano como seña de identidad». Y así seguimos y pasaremos a la historia.