Poema semanal de Johan Reyes

Johan Reyes

ADIOSES

Tengo la lengua rajada, 
como si quisiera partirse en dos.

El color se va deshaciendo
abajo por el centro
hacia la garganta.
El médico me hace abrir a boca,
mira dentro de ella.
Le cuento lo mal que me siento.

Un día soñé que tenía un corazón que no era mío.

Se queda pensativo.
Me dice que abra grande,
lo más que pueda.
Parece no haber visto a un hombre
con la lengua enferma.
Entonces le cuento otra historia:

estuve de tumba en tumba.
preguntando dónde me habían enterrado.


El médico llama a su colega.
Ambos me miran con ojos severos.

Mencionan que la lengua forma parte del sistema digestivo;
que puede tratarse de la masticación, la deglución.
Escriben en sus cuadernos.
Se dicen cosas entre ellos.

Me pongo nervioso.
La consulta se vuelve algo serio.

¿Ya habían visto el frenillo,
el piso de mi boca, sus bordes?
Parece una órgano muerto,
desgastado, repiten.
Yo sigo hablando.

El problema es que tengo la lengua llena de adioses.