Segismundo encerrado

El tránsito de la soledad a la virtud

Itziar Fernández Álvarez
Estudiante de filosofía

Fotografía: Lourdes Álvarez

Introducción

La vida es sueño, es una de las obras más destacadas del autor, Pedro Calderón de la Barca. Conocido dramaturgo del Siglo de Oro español, nació el 17 de enero de 1600 y fue uno de los máximos exponentes del denominado barroco literario (en especial en la faceta de teatro) que tuvo lugar a lo largo del siglo XVII. El Barroco, surge como reacción al nuevo contexto social, económico y político, en el que destacan las continuas guerras y derrotas del Imperio español y las profundas crisis económicas, lo que conlleva el olvido y rechazo de aspectos renacentistas como el optimismo, orden y equilibrio. El Barroco no se anuncia como una oposición al periodo anterior sino como una prolongación que en este caso enfoca desde el pesimismo, el desengaño y la perspectiva místico-religiosa; los mismos ideales renacentistas humanistas.

El Barroco literario es considerado, un estilo sobrecargado, con formas complicadas y abuso de recursos literarios. Aspectos que el teatro español y Calderón cumplían con creces.

Argumento, estructura e ideas principales

La obra está dividida en 3 jornadas y 41 escenas. En la obra participan 7 personajes, acompañados por músicos, soldados, guardas, criados…

En la primera jornada se presenta a los personajes y sus contextos, el espacio en el que se desarrolla la acción (Polonia1), y las tramas principales de la obra. Segismundo (príncipe) se encuentra encerrado en la torre en la que lleva desde que nació. Su padre, el rey Basilio, decide mantenerlo apresado porque el horóscopo vaticinó que iba a ser un rey tirano. Segismundo desconocedor de su estatus se pregunta sobre la existencia humana, el sentido de la vida y mostrando su visión pesimista acerca de esta. A su vez aparece Rosaura (dama) que disfrazada de hombre, junto con su acompañante Clarín (el gracioso), llega a Polonia con el fin de lograr restaurar su honor, estando dispuesta incluso a asesinar a Astolfo (duque de Moscovia) por haberla abandonado.

Las ideas relevantes del texto surgen en relación al protagonista Segismundo que mediante sus soliloquios y acciones aborda temas como el cuestionamiento del libre albedrío o la vida como sueño. No obstante, hasta el personaje de Clarín, que en un principio parece meramente cómico, aporta una coherencia y cohesión excelente a la obra,

Nunca ha habido un «gracioso» con una significación tan seria, porque Clarín viene a ilustrar una idea muy querida de Calderón, la de «curarse en salud», y a servir de ejemplo vivo (mejor «muerto») a Basilio, de que huir del hado no es suficiente para vencerle (vv. 3056 y ss.). Así, curiosamente, este episodio de Clarín también queda integrado en la estructura dramática. No es, por tanto, un eslabón suelto, sino que Calderón, muy hábilmente, lo ha unido a la acción, dando un sentido profundo a aquello que por su naturaleza tópica fue creado, en un principio, para servir a unos objetivos puramente convencionales.

Calderón de la Barca & Rull Fernández, 2015

Lo mismo ocurre con Rosaura que, aparentemente tiene un tejido argumental desligado del de Segismundo, pero que acaba convirtiéndose en el personaje indispensable para que este muestre su nueva conciencia y aprendizaje. Segismundo rechaza el amor que siente por ella por que esta es la única manera de que recobre su honra.

En la segunda jornada acontece el nudo de la obra. Basilio pone a prueba a su hijo con el fin de comprobar si el horóscopo tenía razón, Lo narcotizan y hacen despertar en palacio, allí le “recuerdan que es el príncipe” y le tratan como tal. Segismundo abusa de su poder y se comporta de manera cruel, llegando a matar a un criado por mero capricho. Dada su actuación, lo devuelven a la torre y le hacen creer que todo ha sido un sueño.

Es comprensible por lo tanto que Segismundo dude de todo, pues aquello que ha visto y ha sentido como real le es negado y revelado como un sueño, ambas realidades son expuestas al mismo nivel, lo cual le lleva a la locura, a la duda continua.

Se anuncia la vida como un sueño, cuestión que problematiza la existencia del ser humano, y conlleva la negación o el rechazo de la realidad por la dificultad de diferenciarla de los sueños; se muestra el mundo como apariencia. Esta situación, como explica Ramón de Rubinat en su clase La vida es sueño: Razón antropológica razón práctica, sólo se puede afrontar de dos formas: desde el nihilismo o frente a este, asumiendo a Dios. Calderón opta por esta última opción, la salida teológica, la cual devuelve a Segismundo al camino de la racionalidad, le da un horizonte y una realidad, por la que además actuar bien.

En la tercera parte, el desenlace, Segismundo es liberado por segunda vez de la torre, pero en este caso por los soldados que se revelan al conocer su existencia como heredero al trono. En esta ocasión Segismundo actúa de forma sabia y bondadosa, cambia su conciencia, perdona a su padre y se proclama rey. Sus actuaciones conllevan que la acción se resuelva de manera exitosa. Rosaura, logra casarse con Astolfo (duque de Moscovia) restaurando de esta forma su honra y Clotaldo (maestro de Segismundo y guardián de la torre) la reconoce como hija. Estrella, la infanta, pretendienta de Astolfo, se acaba casando con Segismundo y el único que (irónicamente) pierde la vida es Clarín, pese a haber sido prudente.

Si en principio su papel consiste en aportar el lado cómico a las situaciones graves, a medida que avanza la obra adquiere mayor profundidad hasta el punto de ser el personaje más trágico de la obra. Su muerte representa una auténtica lección de desengaño (su sueño de prudencia para huir de los peligros).

Calderón de la Barca & Rull Fernández, 2015

Otra de las cuestiones de relevancia en la obra es la libertad del individuo. En la historia se presenta el horóscopo como determinación del ser humano, como destino escrito. No obstante, la lección que se muestra es que cada uno elige su destino, que puede existir una inclinación, pero que no determina. Además Segismundo destaca que lo que importa es la ley divina y que Dios no miente. Si Dios nos da la libertad de poder ganarnos la la vida eterna ¿quiénes son los astros para negarle? De esta forma muestra que Basilio estaba equivocado.

Inspiración de la obra

Buena parte de la obra de Calderón fue escrita para la corte, lo que le permitió crear teatros de mayor complejidad en los que se encontraba una abundante carga filosófica y religiosa, que sumados a un estilo sobrecargado como el que se estilaba en la época, dificultaban la comprensión de sus obras y las elevaban a un nivel metafísico admirable.

El carácter de su obra fue apreciado y estudiado en gran parte de Europa, por autores como Goethe o Schiller además de ser analizado, en especial, por el romanticismo alemán. Así lo explica Tierno Galván en su entrevista sobre el siglo de Oro español.

Los alemanes supieron encontrar la sustancia metafísica que existe en el teatro de Calderón. Y, evidentemente, sin exagerar, es cierto que Calderón da más que pensar que el resto de los dramaturgos de su tiempo. Posee frases acrisoladas que nos dejan perplejos y, respecto a las cuales, toda meditación resulta superficial, porque es difícil entrar en su hondo pensamiento.

Pecker, 1981

En la argumentación narrativa de la obra La vida es sueño se puede destacar una amplia variedad de fuentes de inspiración.

El primer aspecto a especificar de la obra es que no tiene carácter novedoso. La idea de los sueños y el famoso verso de Segismundo “y los sueños, sueño son” (Calderón de la Barca, 1973, 2.19.2185) resonaban en aquella época, la temática fue abordada anteriormente por gran variedad de autores. El verso mencionado era empleado entre las gentes de forma habitual. Tierno Galván asevera “acrisoló y concretó los tópicos que venían arrastrándose desde hacía tiempo como definidores de la sociedad española.”(Pecker, 1981)

Otra de las fuentes de inspiración que tienen que ver el anterior punto y que presenta Evangelina Rodríguez, en su artículo, La vida es sueño: obra paradigmática es el cuento del durmiente despierto, muy conocido en la época y versionado por autores como Don Juan Manuel en el Conde de Lucanor, que guarda semejanza con la trama de Segismundo, en el momento en el que es drogado para ser liberado de la torre y llevarlo a palacio.

Parece partir de la versión de Las mil y una noches (Noches 620-641): Harúm Al-Raschid, agradeciendo la hospitalidad del comerciante Abul-Hassan, lo narcotiza y lo traslada al palacio. Abul despierta en la propia cama del califa y, mientras ocupa su papel, se comporta con exquisito tacto y prudencia. Al despertar todo el mundo lo toma por loco hasta que el propio Harúm-Al-Raschid aclara la situación.

Cervantes, B., Barca, C., & obra, S.,2020

Rafael Maeztu Sanz en su conferencia La vida es sueño: Filosofía y Psicología destaca como fuente de inspiración la leyenda de Buda. Años antes fue empleada por Lope de Vega en la obra Barlaam y Josafat (1611). El padre de Buda (Suddhodana) casado con la reina Maya, al igual que ocurre en la vida es sueño con Segismundo, consulta el horóscopo del hijo que tendrán y este les dice que su hijo podría tener un poder mayor que el suyo (aunque sólo temporal) o vivir en la austeridad absoluta y convertirse en el mejor de los instructores. El padre queriendo evitar la segunda de las posibilidades encierra a su hijo y lo rodea de belleza y riqueza, alejándolo de los males del mundo. Hasta que un día conoce a un viejo, un enfermo y un muerto, y surge la conciencia de Buda, en este momento adoptó una vida totalmente contraria a la que llevaba, alejado de la ostentación. Al final de escritura Buda opta por vivir una vida intermedia.

Otra de las influencias destacables son,

La doctrina espiritualista del estoicismo senequista, fomentada por la escuela jesuita que acerca a las fronteras de la mentalidad cristiana, por ejemplo, la valoración de la voluntad del hombre por superar el fatalismo, ya que «más fuerte que cualquier fortuna es nuestra alma» y «algo se dejó al libre albedrío del hombre».

Cervantes, B., Barca, C., & obra, S.,2020

además de la clara influencia de Platón y de su conocida “Alegoría de la caverna” en la que también se dan confusiones de la realidad.

Conclusión

Desde su título, La vida es sueño rescata muchas de las inquietudes más profundas del ser humano, vigentes a día de hoy. Nos hace pensar sobre el destino y la predeterminación, la libertad y la realidad.

La obra nada en una constante dualidad, tanto de los propios personajes que muestran sentimientos y comportamientos contradictorios (así le ocurre a Rosaura que es capaz de matar a Astolfo por restaurar su honor, pero a su vez lo ama intensamente y se casaría con él, o a Basilio, que pese a encerrar a su hijo en la torre, no puede evitar anteponer sus sentimientos y necesita comprobar si su hijo es verdaderamente un tirano), como la dualidad que muestra Calderón ante el discernimiento entre lo real y lo irreal. Este aspecto es el que en definitiva acaba destacando, el que trasciende en el tiempo. Calderón sagazmente hace uso de la narración con temática más superficial y atractiva como medio para introducir estas cuestiones. Aspectos que perturban a Segismundo a lo largo de gran parte de la obra, pero que Calderón logra resolver gracias a la figura de Dios y de la vida eterna. Si preguntáramos a Calderón si la vida es sueño, probablemente nos diría que sí ¿Y tú qué dirías? ¿Es la vida un sueño, un frenesí, una ilusión?

Bibliografía, notas y fuentes:

1 Una Polonia inventada, ya que el paisaje descrito nada tiene que ver con esta.

Calderón de la Barca, P. & Rull Fernández, E. (2015). La Vida Es Sueño. Penguin Clasicos Versión digital.

Pecker, J,L.(1981). Madrid y los ingenios mayores del siglo de oro. El profesor Tierno Galván nos habla de Calderón de la Barca y Tirso de Molina. Villa de Madrid. Recuperado de http://www.memoriademadrid.es/buscador.php?accion=VerFicha&id=19247&num_id=1&num_total=5 a 10 de mayo de 2020.

Cervantes, B., Barca, C., & obra, S. (2020). La vida es sueño: obra paradigmática – Calderón de la Barca. Recuperado de http://www.cervantesvirtual.com/portales/calderon_de_la_barca/su_obra_vida_es_sueno/ el 9 de mayo de 2020.

Maeztu Sanz, R. (2016). La vida es sueño (Calderón de la Barca): Filosofía y Psicología [Video]. Recuperado de https://www.youtube.com/watch?v=l2pRdO0Pw0c a 7 de mayo de 2020.

Rubinat, R. (2019).«La vida es sueño» de Calderón: razón antropológica y razón teológica [Video] Recuperado de https://www.youtube.com/watch?v=m51CCI9qSfI a 7 de mayo de 2020.

Calderón de la Barca, P. (1973). La vida es sueño, El alcalde de Zalamea, La dama duende. Barcelona: Editions Ferni Genève.

Bouayache, A. (2017). Análisis literario de la obra La vida es sueño de Pedro Calderón de La Barca. Recuperado de http://dspace.univ-tlemcen.dz/bitstream/112/11538/1/bouayache-amina.pdf a 10 de mayo de 2020.