Entrevista a Eva Beriain

Eva Beriain
Poeta

Fecha de publicación: 12/08/25

Iñaki Vázquez— Definiría tu primer poemario Sobre el raíl (Torres Editores, 2025) como un relato poético aparentemente ingenuo, pero que termina teniendo la impronta de una genuina “Anatomía de destructividad humana” (Erich Fromm) o una brillante descripción de nuestra “era del vacío” (Gilles Lipovetsky). Esto desde un punto estrictamente filosófico…..

Eva Beriain— Me abruma, en el mejor sentido, la mención a dos pensadores tan esenciales como Fromm y Lipovetsky. En cuanto a lo que nombras como “ingenuidad”, debo decir que me siento cómoda con esa etiqueta. La ingenuidad —como la honestidad— son rasgos que valoro profundamente, tanto en la escritura como en las personas. Para mí, escribir es acercarse al mundo desde la fragilidad, sin blindajes, sin máscara.

No partí de una intención filosófica explícita, pero me interesaba ese territorio incierto donde lo cotidiano se entrelaza con una lírica casi tímida. Tal vez una forma de desesperanza lúcida que atraviesa estos tiempos, y que se filtró sin querer en los poemas. Que hayas captado eso y lo sitúes dentro de un marco de pensamiento más amplio me da una lectura nueva y valiosa sobre mi trabajo.

Este poemario intenta mostrar lo simple como disfraz de lo profundo. Hay en él una crítica callada a lo humano: al dolor que causamos, al sinsentido que habitamos. Me interesa esa destructividad no como patología individual, sino como síntoma de una sociedad que ha perdido el centro. En sintonía con Fromm o Lipovetsky, veo ahí una crisis espiritual: alienación, consumo, desconexión con lo esencial.

Hoy, el sentido se disuelve sin estruendo. Nos rodea una belleza funcional, una estética del bienestar. Pero todo se vuelve frágil: vínculos, compromisos, incluso el dolor. Se consume la tristeza, se diseña el yo. La autonomía se transforma en aislamiento. Y el sufrimiento, en decorado. No se habita: se maquilla para no incomodar.

A eso lo llamo un “vacío elegante”: una forma contemporánea de anestesia. Un barniz amable que encubre la pérdida de profundidad. El yo se multiplica, pero rara vez se encuentra.

I. V.— Lo poliédrico nos lleva a lo poético. Las reminiscencias de la poética borgiana son claras, tanto (él) como (ella) se presentan como personajes marginales, desplazados….. también veo a Bolaño (¡¡al final de la derrota!!). Son personajes muy conscientes de ello:

(Ella) “derrotada me visto/ y me dispongo/ a la rutina diaria…”

(Él) “Al fin y al cabo nadie sale vivo de esta ciudad…”

E. B.— La idea de lo poliédrico como camino hacia lo poético me resulta reveladora. No había pensado en esos personajes desde esa imagen, pero me conmueve que los leas así. Lo marginal, en ellos, no es solo una condición biográfica: es una forma de estar en el mundo con los bordes expuestos. Tal vez lo poético nace ahí, donde no hay una sola verdad. Donde los personajes no son héroes ni víctimas, sino algo intermedio: a veces frágiles, a veces lúcidos, siempre múltiples.

Que nombres a Borges y a Bolaño me abruma —otra vez— por el peso de esas referencias, pero también me hace pensar que hay una sintonía más emocional que formal. Ambos autores compartían un desencanto lúcido, una inteligencia que no se desentiende del fracaso. Creo que eso también habita en los personajes de Sobre el raíl.

Ella y él están en los márgenes, sí, pero no rotos del todo. Conscientes de su derrota, pero no cínicos. Me interesaba esa forma de dignidad silenciosa: la de quien no espera ser salvado, pero tampoco se entrega del todo al vacío.

Resisten desde lo cotidiano. Se levantan sabiendo que algo se ha perdido para siempre.

Quizás ahí resuena Borges con su geometría del desencanto, y Bolaño con esa épica de la derrota que supo narrar como nadie.

I. V.— Sentimiento de vacío compartido cuando tus personajes entran en un plano dialógico. Presente en poemas como “Sombras en el cielo” y que culminan en una auténtica oda de desesperación borgiana: “Soy el desesperado/ la palabra sin ecos/ el que lo perdió todo, y el que todo lo tuvo” ….

E. B.— Esa observación es muy perspicaz, y tu intuición es clara: los personajes no se encuentran por compartir biografía, sino por compartir vacío, una experiencia emocional profunda que los vincula a pesar de la diferencia. Aunque sus vidas y experiencias son distintas —y lo seguirán siendo—, ambos personajes comparten una zona de sombra, un sentimiento de vacío que los iguala en lo esencial.

Trato de dibujar una especie de resonancia emocional cuando entran en diálogo. No es el entendimiento lo que los une, sino la intuición de que en el otro hay un abismo similar. Hablan desde orillas diferentes, pero algo de ese vacío los hace espejos parciales, fragmentarios. Y tal vez eso sea más íntimo que cualquier afinidad explícita.

I. V.— Me resulta paradójico, no obstante, que culmines tu poemario con un “Un pájaro” un bello poema que es susurro de vida y de esperanza.  Por aquello de que, al  fin y al cabo…. “todos somos huella”…..

E. B.— Sí, es una paradoja intencionada, o al menos sentida así.

Después de transitar ese vacío compartido, esa derrota íntima de los personajes, quise cerrar con una imagen que no niega el dolor, pero lo atraviesa con algo parecido a la ternura. “Un pájaro” no representa redención en sentido estricto, pero sí un respiro, un movimiento leve, una posibilidad de belleza mínima.

Me interesa la esperanza que no promete finales felices, sino que aparece como un gesto discreto: algo que no soluciona, pero acompaña. Algo que resiste en silencio.

Y ahí entra también la literatura. Porque si hay algo que permite la escritura es esto: hacer visible lo mínimo, dar sentido a lo que suele pasar desapercibido.

Incluso estos dos personajes —marginales, heridos, conscientes de su derrota— quedan ya inscritos en un libro.

Y eso los vuelve huella.

Aunque nadie los vea, ahí están. Permanecen. Existen.

I. V.— Enhorabuena, Eva, ¡hasta la siguiente!

E. B. Te agradezco sinceramente, Iñaki, la oportunidad de esta entrevista y el espacio para reflexionar sobre el libro, por abrirme una nueva forma de leerlo.