Jesús Rivera
BRENDA [Dedicado a la escritora mexicana Brenda Navarro] Un soplo de aire fresco, una forma de escribir sencilla y directa, otra manera de comunicar Una chica joven, con desparpajo, que nos cuenta historias hirientes, sufrientes Procedente de un país en llamas, reivindica otra manera de estar en el mundo, de mezclar las letras Literatura de altos vuelos sin pretenderlo, vocera del desarraigo, visibiliza la xenofobia sin estridencias Vuela en medio de la denuncia social y el drama familiar, que es cotidiano, interiorizado, naturalizado y asumido Resulta una feminista sin bandera, poner sobre la mesa la violencia que de forma subterránea hay en cada casa Cuestiona la solidaridad grupal, aunque no la desdeña, desmitifica el amor filial, y entre hermanos, sueña otros mundos Aborda el suicidio con calma, sin aspavientos, bordeando la culpa judeocristiana y examinando los prejuicios alrededor de este fenómeno Exuda amargura y vergüenza cuando el narco aparece en escena y la violencia ya no subterránea sino absolutamente explícita EL CORRECAMINOS Se le ha visto en el parque, junto a los niños, también alguien alertó de su presencia en el bosque al lado del río, alguien se encontró con él en la esquina de una calle, de madrugada, cuando solo había borrachos en la ciudad, te observa con ojos saltones, emite un graznido, como si fuera un grajo y se va corriendo visita diferentes lugares, saluda a personas de todas las clases sociales, no ataca, no hace daño a nadie, solo corre, sin destino, sin rumbo, sin dirección, corre, por el mundo, el planeta, la pobreza, las chabolas, la desigualdad, el maltrato, la tiranía, la guerra, corre, corre sin parar, con esas patas finas y largas, ese pico puntiagudo, corre para no sentirse solo, corre para no sentir que está desubicado, corre en busca de paz, una paz que no llega nunca, corre por todo lo que dejo atrás, corre por los muertos, por los que ya nunca verá, corre por los libros no publicados, los discos no editados, corre por los hijos que no tuvo, corre sin pausa, a intervalos, realizando esprints con solo unos minutos de descanso, corre mientras piensa, corre mientras llora, corre mientras grita, corre, corre, corre CORMAC MCCARTHY Violencia, dureza, una América, que, no por conocida, resulta menos sufriente, seres agónicos que buscan satisfacer su ira con los demás, una tierra yerma llena de cadáveres que esperan ser devorados por los buitres leonados, una estela de batallas en el horizonte, plumas de águila en el sombrero de de un vaquero que perdió su vida La frontera siempre estuvo presente en la literatura de Cormac, el México doliente y peligroso acechaba al gringo loco y ávido de peligros, bilingüismo caprichoso, hospitalidad envenenada, caballos salvajes y amaestrados campan a sus anchas en el gran país, sequía pertinaz, ausencia de agua, las trampas de los cazadores están siempre al acecho, los caminos maltrechos e intransitables El mundo distópico de la carretera es el último universo del gran escritor, un padre y un hijo huyendo de la gran ciudad, repostando en pueblos donde se quieren violar a las mujeres y comerse a los humanos, la vuelta de tuerca que nadie podía imaginar, una tierra gris y sombría, tormentas de arena, sangre en las paredes, persecuciones homicidas, las balas rozando tu cabeza y una lágrima en tu cara EL PERIODO ESTIVAL EN EL SUR DE MADRID El sur de Madrid luce cielo azul, se vacía la ciudad, pero aun quedan los guardianes de los barrios que cuidan del erial, los viejos bares, los niños que juegan, al atardecer, con la pelota, los viejos que pasean, erráticos, por la mañana, antes de que el calor apriete, los perros que se muestran orgullosos, para deleite de sus humanos, proyectos de vagabundos El sur de Madrid es un volcán sin fuego, una carretera pegajosa, que no deja pensar con claridad, una hiena agotada, que solo quiere un poco de agua fresca para poder resistir el verano inclemente, una adolescente con dudas que se mantiene a duras penas de puntillas en unos zapatos de baile, un yonqui rehabilitado que solo bebe liquido isotónico y coca-colas El sur de Madrid es un equipo de fútbol, luchando por no descender de categoría, una minifalda que insinúa los secretos de la piel, un vestido abierto por la espalda, que trastoca los sentidos, un corredor que suda para conseguir su tiempo récord, un coche con las ventanas abiertas y música de Rosendo Mercado, un tatuaje de un corazón rojo latiendo
